Madrid. Infomadrid, 23-12-2010.- El domingo 2 de enero de 2011, la Plaza de Colón acogerá la celebración de la Misa de la Familia, organizada por la archidiócesis de Madrid, y que este año tiene como lema ‘La Familia cristiana Esperanza para Europa”.
En declaraciones a la Cadena COPE y a Popular TV, el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, ha recordado que se trata de “una celebración que tiene lugar por cuarta vez, con un formato de Misa, y con gran participación de los fieles. Es, además, una Misa de la Familias no sólo para España, sino también para Europa”. Afirma que “la explicación de esta iniciativa y de que nos mantengamos en ella es muy clara: La familia está pasando por una época muy crítica, en el contexto de la sociedad española, pero también en general, en el marco de la sociedad europea. Y la verdad sobre la familia, sobre el evangelio de la familia, tiene ser proclamada de una manera amplia, sostenida por muchísimas familias: por los padres, los niños, los abuelos; y que se vea que esa verdad, ese testimonio de la familia, tiene su base en Jesucristo, en la Gracia que se recibe de la imitación y del acompañamiento de la Sagrada Familia, pero, sobre todo, en Él, que es un gran bien para toda la sociedad”.
En referencia al lema elegido para este año, ha asegurado que “en él preside la familia. Si esa célula primera que es la familia, que siempre se ha valorado como tal en la doctrina social, en las consideraciones culturales y políticas, no está viva, no está sana, difícilmente va a estar sana toda la sociedad, y la Iglesia. Es más, muchas veces las crisis que hoy nos aquejan y nos afectan, entre otras la económica, tienen que ver con la crisis de la familia. El Santo Padre lo explicaba este verano en la encíclica “La Verdad en la caridad”, y, además, de un modo que conecta y que se explica fácilmente para quien, sin prejuicios y objetivamente, se acerque a la realidad de lo que es hoy la sociedad, la situación de la familia, y a lo que el hombre, a través de su conocimiento natural de la realidad, de la familia y del matrimonio, sobre todo si ese conocimiento está acompañado por la luz de la fe, se da cuenta de que, efectivamente, necesitamos un gran testimonio y una gran profesión de fe en la verdad de la familia y del evangelio de la familia”.
La Misa de la Familia, ha dicho, se celebra en “unos días muy cercanos a la fiesta de la Sagrada Familia y de la Navidad, y en el día en el que la Iglesia honra a la Virgen como Madre de Dios. Ella es Madre de Dios, por ser Madre de Dios es Madre nuestra, y por ser Madre nuestra es madre, de una forma especialmente cercana, de los matrimonios y de las familias, de las que le dicen sí -que son las familias cristianas- y de todas las familias que en el fondo sí viven la Verdad con su familia, con la consecuencia y la generosidad de corazón con la que se debe vivir el matrimonio y la familia. Son familias que están llamadas a vivir ese sí más pronto o más tarde”.
“Por lo tanto, prosigue, todas las familias de España que puedan venir deben hacerlo, también las de Europa, y de una manera muy cercana y muy especial las de Madrid, que es donde se celebra el día de la Misa de las Familias. A ellas les envío una invitación muy cálida, y una llamada y una súplica, o un ruego, para que vengan, para que acudan a la plaza de Colón el domingo 2 de enero. Allí pueden, además, vivir la Eucaristía dominical de sus parroquias, pero en la universalidad de la Iglesia, ya que el Santo Padre nos ofrecerá su mensaje habitual antes de comenzar la Misa. Y destacará la participación de muchísimos obispos de toda Europa, de sacerdotes y de muchísimas familias del mundo”.
A los que asistan a la celebración, añade, “les será fácil vivir una experiencia eucarística ese día, y una fiesta muy gozosa y llena de estímulos para que puedan vivir la vocación del matrimonio y de la familia en los próximos meses, mirando también a la Jornada Mundial de la Juventud que se va a celebrar en agosto. Intentamos y queremos que haya una conexión directa, un hilo directo, entre la celebración de las familias del 2 de enero y la Jornada Mundial de la Juventud de la tercera semana de agosto. El lema de la Jornada, -también es muy pertinente tenerlo en cuenta, a la hora de vivir esta Misa de las Familias- dice: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”. Efectivamente, la Eucaristía del día 2 nos va a permitir arraigarnos y edificarnos más en Cristo, vivir con más firmeza la fe y, así, vivir con más firmeza y gozo el don del matrimonio y de las familias cristianas”, concluye.


